Vivencias
Zamoranas....
Este espacio esta destinado a
mostrar y compartir a través de nuestra Web
las distintas vivencias de nuestros
emigrantes coterráneos en su llegada a
Argentina.Todos aquellos que lo deseen pueden
enviarnos sus
relatos a nuestro correo
electrónico y el Centro las publicará en
esta sección.
-
VIVENCIAS
DE UN EMIGRANTE ZAMORANO EN LA ARGENTINA
-
JOSÉ MARIA MIRANDA SEISDEDOS,
nació el día 3 de Octubre de
1891 hijo de Julián Miranda Cortes y de
Carolina Seisdedos González, según acta Nº
4132 ante el Juez Municipal y encargado del
Registro Civil de la Villa de Fermoselle en
la Provincia de Zamora.
Entusiasmado por lo que
llegaba a sus oídos de parientes y amigos,
que recibían noticias de lo bien que vivían
en la Republica Argentina y solo con catorce
años de edad, convence a sus padres que lo
dejen viajar y apoyado por un tío, que
tiempo antes se había radicado en Buenos
Aires, consigue autorización de los mismos,
pero al ser menor de edad, se presenta el
padre ante el alcalde de Fermoselle don
Manuel Garrido Fernández, según acta labrada
el 23 de Noviembre 1905, que dice que el
vecino Julián Miranda Cortes, casado,
propietario, con cedula personal de primera
clase Nº 860 , manifestando que tiene
proyectado, el que su hijo José Maria
Miranda Seisdedos, de catorce años de edad,
pase a Buenos Aires, Republica Argentina y
que deseaba lo hiciera constar para que no
se le pongan inconvenientes en el viaje,
quedando en cumplir lo dispuesto en él
articulo treinta y tres de la Ley de
quintas.
El señor Alcalde accedió a
ello manifestando extender este documento,
que quedara archivado en este Ayuntamiento,
y del que sacara copia para entregar al
interesado y firma con dicho señor y los
vecinos don José Nuto y Cipriano Segurado.
......... (Ver relato completo...)
-
Añoranzas - Mi Pueblo -
-
AL CENTRO ZAMORANO -
Enclavado entre peñas, regatos y ríos,
Salpicados de límpidas fuentes,
Con sus bosques de pinos y robles,
Y sus prados que están siempre verdes…
Con sus
yerbas, ortigas y flores
Y sus matas de urces y espinos
Dulcifican y sirven de marco,
Una tierra que mimo el destino.
Avellanos, hinojos y fresnos
Que se besan en las aguas del río
Mistifican y llenan de encanto
Sus orillas de vergel florido.
Pero son su calido sol Y sus
blancos paisajes de nieve
Los que gravan y esculpen en el alma
Los recuerdos que más nos conmueven
Son las horas vividas a la lumbre
Junto al tostador de castañas repleto,
Los que asaltan nuestra fulgidas mentes
Evocando motivos completos.
Nostalgias de cuentos y rezo
Contados en torno a un escaño.
Arrullan nuestro ser y a su impulso
Se reviven los días de antaño.
Pero eres tú, mujer de mi pueblo,
Con tu de, tu honra y pureza,
Con tus sayas de tanto revuelo,
Con tu alma
virgen y tu cara de cielo
El cetro triunfal de tanta belleza.
Francisco Saavedra
Aquí
traigo mi canción
La
hice solo para ti
Y te
la quiero brindar
Por
lo mucho que viví
En
el barrio de San Cristóbal
Hay
un rincón ideal
Donde la mente y el alma
Se
cultivan por igual
Allí
las horas transcurren
Felices y agradecidas
De
que gentes puras de amor
Vayan pasando sus vidas.
Centro Zamorano
Adelante siempre iras
Por
que en tu recuerdo viven
Los
que desde sus pueblos
Llegaron un día aquí
Manteniendo siempre el recuerdo
De
su cuna de allí
Hermanos zamorano
Vivamos siempre unidos
En
esta casa que nos brindo
Siempre cariño, paz y amor
Almir
- NATIVIDAD CARRERA MARCOS -
Fermosellana,
de 97 años, visito nuestro Centro el 21 de
setiembre y nos conto su historia ( ver
más...)
- PADRE LEONCIO HERRERO -
Zamorano, su obra en
Argentina.
SANTIAGO
VIZAN RIOS (por su hijo... )
Santiago
Vizan Actuando
Familia Vizan
A mediados del año 1965 llega al CENTRO
ZAMORANO LA FAMILIA VIZAN,
estaba compuesta por SANTIAGO VIZAN RÍOS su
esposa CARMEN y sus hijos SANTIAGO Y JOSÉ,
recién llegados de ESPAÑA y de la mano de un
socio y amigo de ZAMORA, el Sr. CARRERAS.
Llegaron al CENTRO para cumplir la función
de BUFETEROS, sin embargo su personalidad lo
llevó más allá. El CENTRO en aquellos años,
era una construcción de las llamadas tipo
"chorizo".
Vieja
casona de aquellas épocas, sin embargo muy
cálida, llena de añoranza por el terruño. En
esa época el CENTRO estaba en expansión,
¡HABÍA QUE HACER LA CASA NUEVA! Cuántas
discusiones y esperanzas. Santiago no estaba
ajeno a todo eso, el y su familia pusieron
el hombro. ¡CASA NUEVA!
Durante la construcción, se quedaron en el
CENTRO, de esas maneras pero todo estaba
bien, y todo era por el centro. Varias
familias colaboraban con la tarea de
controlar y atender la construcción.
Por fin todo estaba listo y por supuesto
SANTIAGO pintó el edificio y lo decoró con
los escudos de todos los PARTIDOS DE ZAMORA
de manera que todos estaban representados.
SANTIAGO VIZAN RÍOS fue un hombre muy
querido y respetado en la institución por
los socios porque eran sus amigos, todo
ZAMORANO sabe lo que significaba esa
palabra. SANTIAGO y su familia se fueron del
CENTRO en el año 1970, pero siguió yendo y
participó activamente en todas las
actividades, por ejemplo TEATRO. La mayoría
de los socios lo recordará por las canciones
las anécdotas y recuerdos después de las
comidas. El nació en la calle BALBORRAZ 6,
en la cuesta que está al lado del
ayuntamiento de la cuidad de ZAMORA. Hizo
como muchos cosas por el CENTRO de las que
se sentía orgulloso, los que lo conocieron
dirán que era un entusiasta del CENTRO
ZAMORANO.
- Articulo cedido por La
Opinion de Zamora -
- Periodista Dra. Begonia Galache -
" Amor", un apodo que
nació de su personaje en una obra de teatro
antimilitarista..... (ver
relato completo...)
Articulo cedido por La Opinión de Zamora-
Periodista Sra. Begoña Galache
- "He siso feliz como me
dejaron" -
Rogelio Carrascal ,
natural de Mayalde, descubrió que tras
emigrar
con su padre que Argentina no
era.....
(ver relato completo...)
Articulo cedido por La Opinión de Zamora-
Periodista Sra. Begoña Galache
- Emigrante por Amor -
La joven Wenceslada
Gil, una bailarina que se encontraba de gira
por Cuba, abandonó su prometedora carrera
por ....
(ver relato completo...)
Articulo cedido por La Opinión de Zamora-
Periodista Sra. Begoña Galache
- El Abuelo Zamorano -
Don Máximo García,
Zamorano cumple sus primeros 100 años y lo
festeja en el Centro....
El Centro
Zamorano de Buenos Aires, despide con
profundo dolor a su querido socio y amigo,
Don Máximo García.
Ruega una oración a su memoria. 27 de Noviembre de
2007
José Maria Miranda,
fermosellano, emigro con 14 años a la
Argentina, creo una comisión para ayudar a
los familiares de fallecidos en la guerra
civil española...
Articulo cedido por La Opinión de Zamora-
Periodista Sra. Begoña Galache
- Reunion Familiar -
Toro - Tres primos
pertenecientes a la Familia Velásquez,
consiguen reunir a 108 parientes en una
reunión familiar.............
(ver relato completo
y fotos)
- Gracias Rafa !!!!! -
Nuestro amigo Rafael Sánchez Fontanillo,
nos envió fotos de la
comarca
de Tábara ,
Ubicación y algo de su
historia. ver
completo
- Por Manolo Corcero -
Como decimos por aquí, 'el
mundo es un pañuelo', me explico: Yo nací en
Argusino de Sayago, y resulta que mi pueblo
está a muy poca distancia de Fermoselle, tan
cerca que en mis años de niñez el viaje
entre ambos se hacía 'en burro'.
Argusino desapareció hace ya más de 30 años,
bajo las aguas de un pantano o embalse para
la recogida de aguas que posteriormente
produce electricidad.
Fermoselle también está entre mis recuerdos
y es por ello que casi todos los años en
verano (Agosto) vuelvo para recorrer sus
calles y perderme entre su gente.
Te adjunto fotos en las que puedes ver
alguno de los bonitos los rincones que tiene
Zamora y Fermoselle, al menos para mí.
Hola amigos
Aprovecho para hacer un poco más
de patria.Os envío un video de la Danza de
Paloteo de Tábara.Hace más de 20 años yo mismo
formé parte de este grupo de danza,
intentando seguir una tradición que
por poco se pierde.
Hoy día, gracias la colaboración
de antiguos danzantes y sobre todo a
la dedicación de un paisano mío,
Carlos Fresno Gago, es posible
revivir casi al completo una danza
centenaria que en su origen tenía 25
lazos (bailes).
Si quereis saber algo más de
esto, ya os enviaré información
adicional.
Quien sabe? Quizás algún día
podamos danzar para los zamoranos de
Argentina.
Un abrazo.
Mi nombre es
Mirta, vivo en Mar del Plata,
Prov.de Buenos Aires.Soy nieta de
dos zamoranos, que en estas tierras
escribieron su hermosa y no menos
sacrificada vida. Asi contaba mi
abuela, Esperanza Brena, quien se
caso con Remijio García Martín, los
dos de Villescusa, Partido de
Fuentesauco.Zamora. Ella nos contaba
con cierta nostalgia pero con mucha
hidalguía cuando cruzo el mar en el
León XIII, así se llamaba el barco
que la trajo, al encuentro con su
prometido, Remijio, que había
llegado a Buenos Aires en el año
1916, un año antes que ella. Tal
cual estaba planeado. El vino, se
empleo en una fonda, según sus
propias palabras,y nos contaba, como
se hacia el café, según el abuelo,
para que saliera mas sabroso, y
junto un dinerillo, como para
mandarla a llamar a ella,
quien,,aprovechando la venida de una
familia del pueblo, se largo para
estas otras tierras. Se casaron en
la cercana ciudad de Balcarce, donde
el abuelo, ya había arrendado, para
hacer lo suyo. Trabajar la tierra.
Y, ella contaba, que de inmediato,
de acuerdo a la época, enviaron su
certificado de matrimonio, por civil
y por iglesia, para ser leído
en la Capilla del pueblo, el día
Domingo, para que la familia y su
gente supieran que estaban
cristianamente casados.Aca guardo
con mucho amor, su foto de
casamiento, vestido negro, y velo
blanco, que indicaban su luto por lo
dejado atrás, su tierra, su
familia y la pureza reflejado en el
blanco de su velo . Acá, al año
siguiente nació su primer hijo
Manuel García Brena, mi tío, y al
año siguiente su segundo hijo, mi
padre, Martín García Brena.
Siguieron sus vidas, labrado la
tierra, por otros horizontes, Las
piedritas, un lugar muy pequeño,
lugar netamente agropecuario,
rodeados de otros emigrados, que
armaban como colonias, todos
dedicados a la misma labor, "la
tierra". Y llegados los años 1935/6
mas o menos, deciden vender su
patrimonio para volver a su querida
España, Zamora. Llegados allí, los
cuatro, los hijos, tenían ya 19 y 20
años. Y Dios quiso, después de unos
9 meses de estada, tuvieran que
volver a la Argentina, por salvar a
sus hijos de ir al frente de la
Guerra Civil Española. Lo hicieron
escapando por Portugal, y dejando en
Salamanca, a un sobrino de mi
abuelo,el Dr.Alfonso García, todo su
dinero. Un gran tiempo después, lo
recibieron de manos de un primo
segundo de ellos, que viajo a
España, y pudo entonces recuperarles
el fruto del gran esfuerzo. Ya para
entonces, ayudados por gente
emigrada de su tierra, Esteban Vellaz, quien les cedió tierras para
continuar. La vida fue pasando,
quedando atrás fenomenal derrota
para ellos, pero sin bajar nunca la
guardia, con trabajo y esfuerzo,
volvieron tener lo suyo
nuevamente. Ya vivian en la ciudad,
Mar del Plata, aunque sus labores,
estaban en el campo. Por ese
entonces, arrendando por la zona de
Estación Camet, a la flia Hooff, por
duros cuarenta años ya, y luego,
también los hijos hicieron lo
propio, por los mismo lugares, que
su pioneros padres. Mi abuela,
ejemplo de mujer, a quien nunca
pude encontrarle un defecto. Por lo
c contrarío, creo fue siempre, mi
modelo, y ejemplo de vida. Por
supuesto acompañada también, por
la laboriosa y honrosa vida de mis
padres, dedicados al trabajo, a la
familia y sus amigos. Hoy revivo,
después de tanto intentarlo, con
todos los medios con los que
contamos, la inmensa alegría, de
haberme revinculado con los tíos y
primos, hijos y nietos de los que
allí quedaron.Cuanto tiempo me
costo!!!, pero cuanto lo disfruto,
porque la vida quiso, que mis
abuelos y sus dos hijos, nos
dejaran, a edad temprana. La voz de
esos zamoranos, alegres y tan
contentos como yo, en el teléfono,
en Internet, no lo puedo describir,
que cosa tan fuerte siento al
oírlos, con preguntas, y que ellos
nos buscaban, pero nuestro apellido
García, tan difícil de encontrar,
acá , como en Zamora, imposible de
hallar!!. Yo me las rebusque con
Brena, que tal?, ellos son los
únicos que llevan ese apellido allí,
y en toda España, son todos de la
familia, y yo lo sabia. Eso y la
Sociedad de Fomento de Fuentesaúco,
no se donde vieron mis emails,
porque escribí hasta en las paredes,
y no exagero, sabia que los
encontraría. Y así es que todos los
fines de semana, nos contactamos,
por chat, y por teléfonos, con los
mas mayores. Todos con un cariño
indescriptible , cuando atienden el
teléfono, se escucha, olle!!!, es
Mirta la hija de Martín, y a mi me
salta el corazón. Es tan fuerte la
impronta dejada en mi vida y en mi
corazón, que me parece oírlos a
ellos, los abuelos. Con ese
castellano tan lindo, y tan bien
hablado, me llena el alma de tantas
cosas, como las vivadas, al lado de
ellos mis abuelos y mis padres.Creo
haber sido bastante clara en el
relato, por ahí, sin querer, me
puede la emoción, y se me oprime el
corazón, escribiendo, y
describiendo,como puedo, "una bella
historia de amor", a la
Zamorana!!!!!
MIRTA NOEMÍ GARCÍA
Moreno 3050 Piso 12 dto "B"Tel.:
0223-493-5364
o 491-3570
Mar Del Plata- 7600
- Buenos
Aires -ARGENTINA
- Paula Beleda -
Mi
nombre es Paula Beleda, tengo 27 años,
quiero compartir mi historia, que espero que
algún día, mis hijos y nietos, la trasmitan
tal cual llegó a mi.
Tuve la
suerte de crecer con mi abuela y mi tía, que
viven hasta la actualidad al lado de casa,
fueron ellas , junto a mi bisabuela, que la
tuve a mi lado hasta los 19 años, quienes
trasmitieron todas las historias y la pasión
por la familia que había quedado en
Manganeses de la polvorosa, Bemavente,
Zamora.
Mi
bisabuelo, Blas Veleda llego a la Argentina
en enero de 1912 a los 18 años, con su
hermano Quico del cual nunca se separó,
atrás dejaba a su madre, Manuela Vizcaino,
viuda, y a sus dos hermanos, Maria y Magin,
. se hospedó, en el Hotel del inmigrante,
hoy hecho museo, fue en busca de un primo
que había llegado a la Argentina con
anterioridad, según dichos de mi bisabuela,
trabajo la tierra a, sol y a sombra, hasta
que decidió llegar a Mendoza.
Unos
años mas tarde, su hermano Magin llegó en
busca mi bisabuelo y de Quico, pero mi
bisabuelo no acepto la propuesta, el decía
que a España no volvería a pasar hambre,
Argentina le había abierto las puertas.
Aquí
conoció a mi bisabuela, Francisca Compañ,
nacida en Alicante, y quien casualmente
había llegado con su familia en el año 1912,
tuvo 4 hijos, Ester, Manuela, Francico e
Idelfonso.
Tuvo la
oportunidad de trabajar como maestro de
escuela, por lo que debió hacerse ciudadano
Argentino para poder desempeñar cargos
públicos, fue además director, jefe de
registro civil, y concejal del departamento
de Tunuyán, función que cumplia los días
domingos a la tarde. Fue en ese momento que
la familia dejo de ser Veleda, para pasar a
ser Beleda, quizá por error del registro
civil, pero aquí nadie olvido que el
apellido era con V, y ese detalle fue muy
importante para lo que después vendría.
Pasados
unos años, pudo comprar su “tierrita”,
plantaba manzanas, duraznos, y su huerta,
era allí, en las tardes después del trabajo,
que se sentaban en la puerta de casa y
contaba a mi padre lo que había dejado
atrás, sus amigos, su pueblo y por supuesto
su familia.
A medida
que los años pasaban, cuenta mi tía, que
vivían bien, que no les faltaba para comer,
pero no les sobraba para que mi bisabuelo
regresara a ver a ver a los suyos. Ya había
muerto su madre, y perdió el interés por
volver, pero no olvidó a sus hermanos,
seguían conectados a través de cartas que a
veces llegaban, a veces no.
Mi
bisabuelo murió a los 63 años, y con su
muerte se perdió el contacto con la familia.
Siendo
yo una niña, mi tía y mi abuela siguieron
contando la historia de la familia, pero
esta vez también surgía en ellas la
pregunta: ¿ seguirán nuestros primos
acordándose de nosotros? Que será de sus
vidas? ¿ vivirán en Manganeses de la
Polvorosa? Ya con
26 años, decidí buscar la otra parte de la
familia qua había quedado del otro lado del
océano, y que estaba segura que iba a
encontrar, internet fue la herramienta que
me permitió encontrarlos.
No puedo
explicar con palabras la emoción que sentía
sentirme esta vez del otro lado, era yo la
que contaba las buenas nuevas a mi familia,
los habíamos encontrado¡¡ y por supuesto no
se habían olvidado de nosotros.
Nuestro padre, Manuel Gallego
Pascual, nació el día 10 de agosto de 1913
en la Villa de Fermoselle, Zamora, España.
Sus padres, (nuestros abuelos) José Gallego
y Anastasia Pascual, recibieron su
nacimiento con mucha alegría ya que fue el
1º hijo varón luego de cuatro hijas mujeres:
María, Concepción, Consuelo y Carmen, al que
le siguió Manuel. Más tarde llegarían
Salvador y Ángel.
La abuela Anastasia, era conocida en el
pueblo por su oficio, como la "tía
colchonera", y el abuelo José, era el "tío
pesetas", por tener como costumbre invitar a
todos a una copa en rueda de amigos. José
era, además, el encargado de prender las
farolas del pueblo al anochecer.
Manuel a pesar de haber nacido en un
hogar humilde, rememoraba su infancia con
mucha alegría. Nos contaba siempre sobre sus
correrías por el campo y las escapadas a las
orillas del río Duero. Recordaba su pueblo
como un hermoso lugar rodeado de montañas y
la cercanía del río. Nos decía que no le
hacía falta conocer otros lugares: “para
qué conocer otros lugares aquí en Argentina
, si en mi pueblo he visto todos los
paisajes en un solo lugar”.
Cuando tuvo edad de ir a la escuela, lo
hizo con agrado y deseos de aprender. Fue
muy buen alumno, demostró ser muy
inteligente, y fue muy apreciado por su
maestro. A los doce años terminado el ciclo
escolar, nuestro abuelo decide viajar a la
Argentina buscando nuevos horizontes y
decide llevarlo con él , junto a sus
hermanas. En España sólo quedarían la abuela
y sus hermanos menores trabajando en el
pueblo. Al enterarse del viaje, el maestro,
le pidió a nuestro abuelo que, por favor, le
diera la oportunidad de dejar a Manuel para
que lo ayudara en la escuela con los alumnos
más pequeños. El abuelo José, no se decidía
a otorgar el permiso, pero el maestro le
dijo: "¿Qué espera Ud. después de una
siembra? ¿No le agrada ver los frutos de
ella? Pues eso es lo que yo quiero, Manolo
es la mejor semilla que he sembrado. Déjelo
para que yo pueda disfrutar viéndolo enseñar
a los niños”. Durante un año más, papá
se quedó en el pueblo , ayudando a su
maestro.
Al año siguiente, el abuelo José regresó
a buscarlos, y así en el año 1926, Manuel
viajó a la Argentina, en compañía de sus
padres y hermanos, pero su corazón quedaba
en su pueblo. Muestra de ello, es que
llegado al puerto de Bs. As., su padre le
ofrece comer en un puesto mientras hacían
los trámites y Manuel le contesta:
"Prefiero un trozo de tocino mufado antes
que comer algo aquí”.
La familia se instaló en Villa Luzuriaga,
partido de Haedo, Pcia. de Bs. As.,
comenzando la lucha para alcanzar una nueva
vida. Debido a su corta edad, Manolo tuvo
varios trabajos: cadete de un dentista, en
casa de familias, en un garage... hasta que
a los 18 años, su hermana Concepción, casada
con Víctor Alvarez, comerciante, repartidor
de aceite comestible en casas de familia, lo
toma como ayudante. Así aprendió el oficio
de "Fraccionador y repartidor de aceite
comestible".
A los 23 años Manuel, se casa con Aurora
Carrillo Cordero, argentina, hija de Miguel
Carrillo y Ma. de las Angustias Cordero,
inmigrantes andaluces, a quienes había
conocido haciendo su trabajo. De esa unión,
nacimos sus hijos, Rubén y Noemí Norma
Gallego Carrillo.
Alrededor del año 1950, Manuel logra
independizarse, y tener su propio reparto.
Cumpliendo con su tarea, yendo de casa en
casa por diferentes barrios, fue conociendo
mucha gente y entre ellas, algunos
"paisanos", como se denominaba a los
inmigrantes de un mismo lugar, y ellos le
comentaron de la existencia del Centro
Fermosellano, donde por supuesto se reunían
los inmigrantes nativos de Fermoselle.
Lo más pronto que pudo se contactó con
ellos, y desde el primer día sintió que
había encontrado un pedacito de su tierra,
dónde y con quienes recordar y revivir sus
raíces. Así comenzó a colaborar con la
naciente entidad que los agrupaba. Participó
en la Comisión directiva como Tesorero. A
medida que nosotros crecíamos, nos íbamos
integrando a la comunidad que nos reconocía
como descendientes de fermosellanos. En ese
entonces, hacíamos festivales en el salón
del Centro Salceda, el cual alquilábamos, y
en los meses de verano, en el recreo del
Centro de Cerveceros de Quilmes, donde
concurríamos con nuestras familias.
Llegábamos en autos, camionetas, camiones,
nos divertíamos mucho y todo el lugar era
para nosotros, para el Centro Fermosellano.
Ahí, Manolo, como siempre lo llamaban sus
amigos, esperaba a todo el que quisiera
compartir nuestra mesa, con chorizo, carne y
un vaso de vino. Era uno de los días más
felices, que disfrutaba de todo corazón.
Los amigos más cercanos a papá, que
recordamos de aquella época eran: Florindo
Santos, Bautista García, Eliseo Blanco,
Santiago Barrera, Lope Seisdedos, Manuel
Fernández.
Pasado el tiempo, la cantidad de
asociados iba en aumento, y el Centro Fermosellano no tenía casa propia. En
la búsqueda de solucionar este problema, se
contactaron con los directivos del Centro
Sanabrés en Bs. As. que sí tenían una
propiedad que los agrupaba y representaba.
Los Directivos de ambas Instituciones
acordaron unirse para formar una sola
entidad, ya que Fermoselle y Sanabria
pertenecían a la Pcia. de Zamora. Manuel
Gallego, participó activamente a favor de
esta unión y propuso llamar a la nueva
Institución, "Centro Zamorano ". Así quedó
aceptado, y se formó la primera Comisión
Directiva, que sería conformada por
fermosellanos y sanabreses. Ofrecieron el
cargo de presidente a Manuel Gallego, pero
él rechazó el ofrecimiento , proponiendo en
su lugar a su amigo Bautista García. Así fue
aceptado y de ahí en más, completada la
lista de Comisión Directiva, nació el
"Centro Zamorano de Buenos Aires."
Desde entonces, mensualmente, comenzaron
los Almuerzos de Camaradería, (en aquellos
días, asado a la parrilla con ensalada).
Manolo, llegaba a las 9 de la mañana con un
gran paquete de churros y una botella de
aguardiente para agasajar a los socios que
iban llegando más temprano. Demás está decir
que se corrió la voz y cada vez eran más
puntuales. Luego se dedicaba a preparar la
ensalada que acompañaría al asado. Cuando
llegábamos nosotros, lo encontrábamos feliz,
atendiendo a sus amigos, siempre riendo,
tratando que todos lo pasaran de lo mejor.
En esa época no había mozos, todos ayudaban
y atendían a los invitados, sus amigos.
Desgraciadamente, nuestro padre, no pudo
ver crecer al Centro Zamorano como
Institución, ya que Dios lo llamó a su lado,
cuando faltaban unos días para cumplir sus
50 años, el 29 de julio de 1963. Pero
quedamos nosotros, sus hijos, como
sucesores, con la semilla de la Humildad,
Honestidad, Amistad y Amor a su tierra, que
sembró en nuestro corazón.
Tratamos de representarlo colaborando con
la Institución, especialmente en la
actividad cultural de nuestro Centro,
poniendo lo mejor de nosotros y, sabiendo
que desde donde esté, estará feliz de
vernos, no sólo a nosotros, sino a sus
nietos y biznietos, que acuden a ésta,
Su
Casa, Nuestra Casa.